El 10 de septiembre de 2025, el Puente de la Concordia en Iztapalapa fue el escenario de un devastador accidente que marcó a la Ciudad de México. A las 2:20 p.m., un camión cisterna de gas licuado, de la empresa Gas Silza, volcó y estalló, provocando la muerte de al menos 32 personas y dejando a 90 más con heridas de diversa gravedad.
El camión, que transportaba cerca de 49,500 litros de LPG, había partido de una terminal de Tomza en Tuxpan, Veracruz. Justo antes de su volcadura, las cámaras del sistema C5 grabaron el momento en que perdió el control en una curva. En cuestión de segundos, el vehículo comenzó a liberar gas, y apenas treinta segundos después, una chispa provocó una explosión que se sintió a varios metros a la redonda. Los efectos de la detonación fueron devastadores, generando una ola de choque y un rayo térmico que impactaron a vehículos y transeúntes, revelando la magnitud del siniestro.
Las operaciones de rescate se desarrollaron en un ambiente caótico, lo que provocó el cierre inmediato del tráfico en una de las rutas principales que conecta la Ciudad de México con el estado de Puebla. Entre las víctimas se encontraba una joven de 19 años, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien fue identificada mediante estudios de ADN tras ser hallada sin vida. Asimismo, se reportaron dos funcionarios del Instituto Politécnico Nacional entre los afectados, encapsulando la tragedia que impactó a una comunidad que hoy se enfrenta a la pérdida de seres queridos.
La interrupción de los servicios de transporte público fue otra de las consecuencias del accidente. Líneas de Metro, Trolebús y Cablebús se suspendieron temporalmente, permitiendo así que las autoridades tuvieran acceso al lugar y realizaran las diligencias pertinentes.
En una conferencia de prensa realizada el 11 de septiembre, la fiscal Bertha Alcalde informó que las investigaciones preliminares sugieren que el camión circulaba a una velocidad excesiva, un hallazgo que arroja luz sobre las posibles causas del accidente. A medida que avanza la indagación, se busca no solo esclarecer la responsabilidad de esta tragedia, sino también brindar apoyo a las víctimas y sus familias, afectadas por un suceso que ha dejado una huella imborrable en la comunidad.